¿Qué cerveza es esa? ¿Qué ser besa? ¿Qué es ser eso? ¿Qué es ser fresa? ¿Qué es cerezo? ¿Qué es pereza? ¿Qué es lo cierto? ¿Qué es promesa? ¿Qué se cumple? ¡Qué sorpresa!
Jugando en el parque de los guijarros metafísicos te traes de vuelta del cuarto de más allá de la redención y dices:“Uno, dos y tres por mí.”,mientras tu palma canta los números sobre la pared y ambos sonríen.
Antes de que huyas, háblame de ese lugar que te llama con tanta urgencia. Háblame de tu hogar, de lo que albergas, de las cosas que amas en todo lo que has visto, de lo que ahora estás viendo mientras hablas. De las otras palabras que no hablas, de como alguna vez en sueños estabas en la misma bancada parpadeando tranquilo despidiendo enemigos que vivían bajo el puente de tu almohada.