
En la bocanada
de las flores escandalosas
despierta él a diario
y de su boca
nada

Antropóloga
un ave entre
las aves
a media mañana
Quítale el polvo
a la mesa reservada
La aparente repetición
es excedida por
un baño de lodo
que corta el viento
zopilotamente
haciendo trisas
tres nubes
trascendentales
que lavan sus
sicalípticos ojos

Sueña Sonia
un grosero Zen
Improvisando
insomnios
de costumbres
habituadas
al repentismo
El fulgor del sol
ceremoniaranja
duerme
ociosamente
sobre la montaña