Los hilos que
trenzaron nuestras almas
en mágica extrañeza
del destino
Palpitan simultáneos
sobre tundras
Pescando con sus
cantos clandestinos
Parientes de la luz desde la cuna
Vertiendo las
quimeras en pistilos
El fuego juguetea con
las entrañas
sabiendo que aquí nada
es anodino


































