Su mandíbula extrañamente o no tan raro
Un relámpago ilumina
sus colmillos
Una presa que se
apresta a ser comida
por los siglos de los
siglos de los siglos
En tu ciclos
En tus pies
En tu mirada
En tus ojos
de brillo clandestino
En tus piernas que me
sirven de almohada
En los labios de un amor desconocido

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