Recuerdo cuando niño, alguna vez me comentaron que si al estar contando estrellas contaba la mía, pues todos tenían una, moriría al instante. Ya siendo mayor, solía comprar una garrafa de vino y me recostaba junta a mi novia sobre el prado en la noche, nos bebíamos unos tragos y contábamos estrellas.
P.D
Para ella que va hasta donde los finales se unen en presencia.
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