sábado, septiembre 01, 2012

In Memoriam



Diego Miguel Murcia Alba
(Agosto 1974-Agosto 2012)


 Abruptamente llegaste al gran misterio
Hoy vas cruzando el velo más extraño

Pusieron fin a tu díscola existencia
Le arrebataron al mundo tu canción

Hace unas noches hablábamos de todo
cuando la vida se vuelve una aventura

Confiamos como pintamos nuestros sueños
y concluímos que amar es la razón  



4 comentarios:

Sandra dijo...

Hola
Gracias por tus bellas palabras dedicadas a Diego.

Conocí a Diego desde la niñez, ...fuimos amigos de barrio y compartimos la misma Universidad...también compartimos algunos sueños..

Es muy dura esta noticia...
Quiero decirle a través de tu blog, si me lo permites, que lamento tanto, pero tanto, que sus sueños se hayan sido trucados de esta manera..me quedo con su lucha por la vida hasta el último segundo, con su tesón y con su forma de trabajar apasionada..siempre fue un luchador...

Ahora debo transformar todo este dolor que genera la violencia de mi país en algo útil...pero esto toma tiempo...se que lo conseguiré..pero toma tiempo..

Milena...

Metafora Zero dijo...

Hola Sandra. Era lo mínimo que podía hacer por mi pana querido.En nuestras tantas locuras siempre hablamos del misterio de la vida. Siempre fue un vitalista, un gran amigo, un hermoso ser humano con el que se podía contar. Su recuerdo vivirá presente en mi hasta que las campanas doblen por mi. Un abrazo para ti.

pistola delirante dijo...

Me acabo de enterar de la muerte y no puedo entenderlo.
busco entonces su nombre en internet, que es nuestro dios actual, que es como preguntarle al universo o al vacio. Le escribo en su face quizas pensando que seguramente un alma puede aun chequear sus mensajes, Porque somos y seremos energia. Porque estoy muy lejos para visitar su tumba, tocar con mi mano lo frio de su lapida, si es que hay Y preguntarme como puede ser que se amontonen alli los restos mortales de diego.
El era pura energia.
Dicen cosas raras los diarios.
No entiendo,
que miedo a la violencia,
que miedo en bogota
y que tristeza.

Metafora Zero dijo...

El punto, Marta, es no claudicar...Si bien es cierto que la maldad es más escandalosa, el único acto noble que podemos hacer es lanzarnos de cabeza para caer parados...Gracias por las palabras para Diego ¡