
La mano del ojo
en la palma
me sirve de lecho
en la velación
de la revelación
de un nuevo final
Tu oreja de tinta
represa
persianas
piratas
portentos
papeles
Los cuatro
velones
sin brazos
lamiendo
espirales
del humo
que sale
salió
y
que
saldrá

La mano del ojo
en la palma
me sirve de lecho
en la velación
de la revelación
de un nuevo final
Tu oreja de tinta
represa
persianas
piratas
portentos
papeles
Los cuatro
velones
sin brazos
lamiendo
espirales
del humo
que sale
salió
y
que
saldrá

La bruma que ha teñido tus pestañas
Felicidad azul
El sol camina por la segunda acera
La goma de mascar calla un pretexto
un puente colgante en la garganta
se mece entre
trasmigraciones y colmenas

Afilando sus uñas al lado del sendero
El aire mercenario augura buenas presas
La indecisa luz viola una grieta
Debajo de una roca
murió un reino

El zumbido de una mosca ausente
La casquivana hermana de la epifanía
La funda desfondada de las sombras
Las bayas de las díscolas ardillas

Su mente en ámbar
acomoda los muebles
de un nómada
Las polillas del logos
en su rumor suicida
De tretas se tratan
las trenzas transeúntes
amarradas a arcas
trazadas en la arena

El asesino indemne
Eris ha sido más astuta
Las manzanas doradas
las nubes de papel
La ruleta rusa
las balas de salva
La aparición furtiva
La confusión de calmas
El pendular de un dado
La sumisión intacta
Se viene del alma
para irse en sonrisa
La telaraña de luz
está dispuesta
La memoria
en tus células lo sabe