
Rebota la nota
del dato
del primer mundo
el fin de la historia
está sentado
a la derecha del padre
un ejército de terracota
sobre las tierras bajas
el cielo
la imagen que rebota
sobre el espejo
colgado bajo
el firmamento

Rebota la nota
del dato
del primer mundo
el fin de la historia
está sentado
a la derecha del padre
un ejército de terracota
sobre las tierras bajas
el cielo
la imagen que rebota
sobre el espejo
colgado bajo
el firmamento

Entretanto
te tienen
entretenido
el señor de
los helados
rieles con mieles
barrotes de chocolate
largo letargo
la teoría de la tontería
piñatas con sorpresa
los anzuelos
denarios
tu cabeza
la presa

Terapeutas
Pautas
Curas
Mafias
Catalejos
Espejos
Extraños
Prismas
Distorsiones
Ropajes Invisibles
Vampiros de Papel
Papiros Vituperios
Maldiciones
Tensas
Recompensas
Remedos
Recovecos
Recuas
Reincidentes


Misma siesta
incierto acierto
asienten cientos
pregonan arengas
remaches
parches
ovaciones
famélicos perros
mendrugos lavazas
aprietan sus nudos
no quieren
ya nada
P.S
Para todos mis amigos sin mesías ni profecías que respiran vida y exhalan encanto.

La manía de besar suspiros
las huellas del misterio
un nudo mariposa
en el hilo de Ariadna
laberinto invisible
Minotauro sucumbe
en mi regazo

Las alas
las plumas
una a una
del silencio
laguna
cuadro
cuatro
líneas
sucesión
de puntos
hacia
el infinito
mito
P.D
Para Elisa en mi brisa¡¡

Sonata zen
sin
abecedario
horario
el carrusel
de ángeles
que beben
en la cabeza
de un
alfiler
tablero
cerrajero
relojes
péndulos
tiempos
desaires
ceremonias
cenizas
velas
muertas
momento
tutelar

Cementerio de espejos
azules cristalinos
los tambores despiertan
inventando el sonido
despliegan sus memorias
que son y nunca
han sido

Se deshace el soliloquio silencioso
el espacio tornóse en holograma
flagrante fragancia
claraboya estalla
prismas
pistilos
polinisan
los campos
sin destinos
dando vida
a los puntos
innatos
suspensivos
P.D
Para mi querido hermano del alma Daniel Bernal

los recuerdos
igual que los
retratos
detienen una imagen
que sólo es una huella
de lo que se siente
estar en un hogar
que se juró perdido

Son lóbregos señuelos
los que anticipan la caída
de la noche en llamas
respira la brisa
que de ignorada
se siente ajena
un zapato sin dueño
reposa el silencio
de unos pasos
desconocidos
repliega sus fauces
el mundo que
muere de falaz
y no de viejo